La atrofia maxilar es una situación más frecuente de lo que pueda parecer y, a pesar de que tenga un nombre un poco agresivo, no debe interpretarse como un problema grave o sin solución. De hecho, al contrario porque en manos expertas, el maxilar atrofiado es un caso perfectamente tratable gracias a técnicas modernas de implantología y regeneración ósea.
En este artículo te explicamos de forma clara la definición de atrofia maxilar, por qué aparece, cómo se diagnostica y, sobre todo, qué opciones hay para recuperar función y estética.
¿Qué es la atrofia maxilar?
Cuando hablamos sobre atrofia maxilar, nos referimos a la pérdida progresiva de volumen y densidad del hueso del maxilar superior, en otras palabras, que el hueso que sostiene los dientes se va reduciendo con el tiempo.
Es importante entender los matices porque no se trata de una enfermedad como tal, sino de una consecuencia derivada de diversos factores que impiden que el hueso reciba estímulos.
Un maxilar atrofiado puede dificultar la colocación de implantes dentales, pero actualmente existen soluciones seguras, incluso cuando la pérdida ósea es avanzada.
Principales causas de la atrofia maxilar
Las causas de la atrofia maxilar están bien diferenciadas entre ellas y, en la mayoría de casos, se desarrollan de forma lenta y silenciosa.
Las más habituales son:
- Pérdida de dientes sin reposición. Esto ocurre porque no hay raíz dental y, por tanto, el hueso deja de recibir estímulo y se reabsorbe.
- Uso prolongado de prótesis removibles. Las dentaduras que están apoyadas sobre la encía aceleran la pérdida ósea.
- Enfermedad periodontal avanzada. La periodontitis destruye de forma progresiva el soporte óseo.
- Extracciones traumáticas o antiguas. Tras estos procedimientos no se ha renegado el hueso.
- Paso del tiempo. El envejecimiento también influye en la densidad del hueso.
Entonces, el paciente puede desarrollar un maxilar atrofiado sin dolor, pero con consecuencias funcionales y estéticas si no se trata.
¿Cómo saber si tengo el maxilar atrofiado?
Como hemos visto antes, no siempre da síntomas evidentes. De hecho, muchas veces la atrofia maxilar se detecta en el estudio previo a un tratamiento.
Algunas señales que puedes observar en ti mismo son:
- Dificultad para llevar prótesis dentales.
- Hundimiento del labio superior o aspecto envejecido del rostro.
- Falta de estabilidad al masticar.
- Diagnóstico previo de poco hueso si en algún momento has pensado en ponerte implantes.
El diagnóstico definitivo siempre se realiza mediante un TAC dental, que permite medir con precisión la cantidad y calidad de hueso disponible, incluso en casos de atrofia maxilar severa.
¿Es un problema grave?
Esta es una de las preguntas más frecuentes en consulta. La respuesta es clara: no tiene por qué serlo.
Aunque un maxilar atrofiado requiere un abordaje especializado, no significa que el paciente no tenga solución. Hoy en día, incluso la atrofia maxilar severa puede tratarse con ciertas técnicas que ofrecen resultados estables y duraderos.
La clave está en establecer un estudio personalizado, contar con un equipo experimentado y elegir el tratamiento más adecuado.
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Tratamientos disponibles para la atrofia maxilar
El tratamiento puede variar dependiendo del grado de pérdida ósea y de la anatomía de cada uno. Por tanto, no todos los casos necesitan la misma solución.
Las opciones más habituales son las siguientes:
| Situación del hueso | Tratamiento recomendado | Descripción y beneficios |
| Pérdida ósea leve | Implantes convencionales o cortos | Procedimiento estándar cuando hay volumen suficiente |
| Atrofia moderada | Regeneración ósea o elevación de seno maxilar | Se utilizan injertos óseos para ganar altura y estructura, especialmente en la zona posterior del maxilar superior |
| Atrofia maxilar severa | Implantes cigomáticos o técnicas avanzadas | Se anclan en el hueso del pómulo (denso y estable). Evitan injertos complejos y permiten dientes fijos en poco tiempo |
Ventajas de tratar la atrofia maxilar a tiempo
Actuar a tiempo puede aportar beneficios claros como:
- Mejora de la estabilidad en el momento de colocar implantes.
- Evita que la pérdida ósea siga avanzando.
- Recupera la capacidad masticatoria.
- Rejuvenece la estética facial.
- Permite tratamientos menos invasivos.
Incluso cuando el diagnóstico es severo, un tratamiento bien planificado puede devolverle la seguridad y la calidad de vida al paciente.
La importancia de un diagnóstico experto
No todos los centros están preparados para tratar un maxilar atrofiado correctamente. La experiencia del equipo puede ser determinante, sobre todo en casos complejos.
Un buen diagnóstico incluye un estudio radiológico en 3D; la valoración del volumen óseo real; análisis de la mordida y la estética facial; y, por último, la elección de una técnica más segura para cada caso.
Las causas y su grado deben analizarse de forma individual, sin buscar soluciones estándar.
Tenemos una solución para ti
La atrofia maxilar no debe verse como un problema irreversible, incluso cuando es severa, porque existen tratamientos eficaces y contrastados esperándote.
La clave está en el diagnóstico personalizado y contar con unas manos expertas para que pueda haber una rehabilitación segura, funcional y estética.
Si tienes alguna duda tras leer esta información, en VERICAT te ayudamos a recuperar tu sonrisa y calmar tus preocupaciones. Contacta con nosotros para saber qué tratamiento es el más adecuado.